El detrás de cámaras

El detrás de cámaras
     

En la universidad tenía un amigo que demoraba mas de 40 minutos para bañarse, cambiarse y “arreglarse”.

A diferencia de muchos hombres, él se tomaba más de 20 minutos aplicándose la crema y el gel adecuado para peinarse.

Lo que nunca entendí es porqué cuando lo felicitaba por tomarse el tiempo de cuidar su apariencia física, él siempre me daba la misma respuesta:

“No, yo no me peino. Solo me baño, salgo, me seco y me cambio”

Por alguna razón no quería aceptar el hecho de que había hecho su mayor esfuerzo para lucir como lucía en ese preciso instante.

¿Por qué?

¿Qué es lo que nadie te muestra?

Podrías pensar porque “no es normal que un hombre se arregle tanto”. Sin embargo, te estarías perdiendo la verdadera lección de la historia.

Piensa, por ejemplo, en alguna amiga tuya que se ve físicamente “increíble”.

Si le preguntas qué hace para mantenerse así seguramente te dirá “no mucho, hacía un poco de ejercicio pero ya he dejado de hacer”.

Y, sin embargo, va al gimnasio cinco veces a la semana, mínimo.

¿Por qué es que encontramos satisfacción en pretender que algo no nos importa cuando la verdad es que es una de las cosas más importantes de nuestra vida?

¿Por qué pretender que no nos esforzamos para conseguir un resultado deseado cuando sí lo hacemos?

Aún recuerdo cuando trabajaba en un Centro de Ski y veía a un amigo mío trabajar desde las 6pm (que salíamos del trabajo) hasta las 2am… por meses.

Él me decía que era un proyecto pequeño que estaba “revisando por ahí”.

Tres años más tarde lo visité en Chile, a las faldas de uno de los nevados más importantes de la zona: en sus cabañas turísticas.

Había invertido un poco mas de un millón de dólares en el proyecto y le estaba yendo muy bien.

Vayamos nuevamente a la pregunta inicial:

El detrás de cámaras

¿Por qué pretender que no nos esforzamos para conseguir un resultado deseado?

Creo que lo hacemos principalmente por dos razones:

  1. Miedo al fracaso: ¿qué sucede si digo que por los últimos tres años estoy trabajando en un proyecto, dándole el mayor de mis esfuerzo y fracaso? Prefiero mejor decir que es algo que llevo a la ligera, que no me importa mucho y que no le estoy dedicando el tiempo que debería. De esta forma si por alguna razón saliera mal, no es que yo lo hice mal, es que fue porque no era mi prioridad. Y si tiene éxito puedo decir “y eso que no le he puesto mucho esfuerzo, imagina si me dedicara a tiempo completo”
  2. Miedo a ser criticados: ¿qué sucede si la otra persona no valora lo que yo hago de la misma forma que yo? Pensará que soy un tonto o una tonta por pasar tanto tiempo en lo que hago. Mejor decirle que es algo que hago a medio tiempo o “de a pocos”. De esta forma nadie puede criticarme.

Y por estas razones escuchamos a estudiantes que obtienen la máxima nota en sus calificaciones y dicen “y eso que no estudié”, aún cuando pasaron las 12 horas previas al examen estudiando.

Nadie ve esto

Leemos en las revistas actrices que cuando las entrevistan y les preguntan cuál es su dieta o cómo hacen para mantenerse “así” dicen: “chocolate, no puedo vivir sin mi torta de chocolate”. Y, sin embargo, no prueban chocolate hace semanas (o incluso meses).

Vemos en la televisión casos de empresarios de éxito que cuando les preguntan cómo hicieron para llegar a donde están ahora dicen cosas como:

“Siempre me gustaron los negocios, de pequeño puse mi stand de limonada como jugando y luego me uní con mi compañero de universidad y las cosas se fueron dando”.

Y entonces nosotros queremos ser como ellos.

Hacemos las cosas “a medias”, sin querer comprometernos por completo, sin aceptar que un proyecto es sumamente importante para nosotros. Sin aceptar que hemos dado lo mejor de nosotros.

Todo porque aquellos que están delante de nosotros:

  • No hablan sobre los días que pasaron sin levantarse de su escritorio o los días que no desayunaron, almorzaron ni cenar para poder concretar con un cliente que al final los rechazó.
  • No hablan de las incontables noches que no durmieron por el estrés, el miedo y la ansiedad de no saber si esto iba a funcionar.
  • Tampoco hablan de los miles de dólares que perdieron en los varios negocios anteriores que no le resultaron.

Y así podemos hablar de miles de situaciones en las que no se habla del esfuerzo verdadero que se requiere para lograr que algo en nuestra vida luzca como nos gustaría: sea nuestro físico, nuestras relaciones, nuestras finanzas, etc.

Esto es a lo que yo le llamo: “el detrás de cámaras”.

Por qué debes saberlo

No escribo este artículo para quejarme de lo que tú o el resto de personas hace. Escribo estas líneas para llevarte a una última e importante pregunta final que espero te lleve a la reflexión y, sobretodo, a la acción:

¿Cómo afecta el miedo a la crítica o al fracaso los resultados que consigues en tu vida?

Te doy una pista: no influye de manera positiva.

¿Por qué?

Porque si no te comprometes realmente con lo que quieres lograr en la vida podrías encontrarte queriendo sacar la máxima calificación sin estudiar, verte bien fisicamente comiendo torta de chocolate,

… tener un negocio exitoso esperando que las cosas “se den” o lograr lo que quieres poniendo solo un poco de esfuerzo.

Sin mostrar un compromiso real. Un compromise que supere la prueba del tiempo y de la dificultad.

Y luego de intentarlo una o dos veces y no obtener el resultado que todos decían que conseguirás desistirás, te detendrás, te rendirás y pensaras que “esto no es para ti”, que “eres un fracaso(a)” o simplemente no eres “bueno(a) para eso”.

Cuando la verdad es que todos pasamos por ese momento, todos dudamos si estamos por el camino correcto, todos hemos fracasado una y otra vez y todos empezamos siendo “más o menos” en lo que hacemos

Esta es la verdad

Y la verdad es que lograr un resultado toma tiempo, esfuerzo, requiere estrategias y es necesario ser consistente en ello.

Te digo esto porque no quiero que desistas al primer intento o seas víctima de quienes tratan de venderte la idea de un “trampolín al éxito”, de la “libertad financiera” o de la “abundancia infinita”.

Los resultados que ves ahora en el exterior son fruto de un trabajo intenso en el interior. De compromiso y dedicación.

Si estas trabajando en un objetivo específico en estos momentos y aún no ves los resultados que te gustaría, quiero que sepas que vas por buen camino.

Conseguir algo importante toma tiempo y será tu capacidad para continuar trabajando en ello pese a no ver resultados inmediatos lo que finalmente te permitirá conseguirlo.

Aun cuando no se diga, acepte o reconozca:

  • Está bien equivocarse
  • Está bien pasar semanas, meses o años de esfuerzo en un mismo proyecto
  • Está bien privarse de ciertos alimentos para bajar de peso
  • Está bien trabajar horas extras para conseguir un aumento
  • Está bien peinarse durante 20 minutos para verse bien.
Y si, tal vez exista una mejor forma de hacer lo que estás haciendo, pero mejorar algo que ya está funcionando siempre será más fácil que arreglar algo que nunca funcionó. RTuitéalo

Piensa en esto la próxima vez que quieras desistir en tu sueño porque no es tan fácil como te dijeron que sería.

Y, no importa cuánto crezcas y aprendas, ten siempre la mente abierta para aprovechar oportunidades de mejorar aún más.

Que tengas gran día y disfrutes al máximo tu resto de semana.

Un abrazo,

Nelson


Nelson Portugal

Nelson Portugal es Consultor en desarrollo personal, fundador del Centro de Crecimiento Integral y autor del libro El Círculo de Crecimiento. Se ha especializado en el diseño de programas formativos dirigidos a jefes y gerentes. Ha sido profesor universitario de la carrera de psicología. Actualmente asesora a empresarios a crecer sus negocios a la vez que disfrutan más de la vida.
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