Las tres barreras frente al cambio (y cómo superarlas)

Las tres barreras frente al cambio (y cómo superarlas)
     

No importa en lo que aún no eres bueno(a) ni en lo que ya eres bueno, siempre existe una posibilidad de ser extremadamente mejor.

No importa los resultados que conseguiste ayer. Hoy la vida te da la oportunidad de multiplicar tus resultados por dos, por tres, por diez o incluso por aún más.

Ya sea que tengas un mal carácter, reacciones impulsivamente, seas poco sociable o desconfíes de ti misma(o) y/o los demás.

O sea que ya líderes un pequeño equipo o una gran organización, pero no sepas cómo “llegar a la gente” e influir en ella.

…hay algo que puedes hacer para cambiarlo todo, para mejorarlo todo: cambiar.

Y aunque aún no sepas cómo hacerlo quiero que asimiles la idea de que tú puedes cambiar exponencialmente – para bien – cualquier área de tu vida.

…porque sé que no existe una mejor sensación que la de saber que puedes acortar, cada vez más, la brecha entre tu situación ideal – que solo existe en tu mente – y tu situación actual.

“Quiero cambiar, pero no puedo”

Pero para hacer esto realidad necesitaras más que solo “ganas” o “motivación”.

Lo sé porque, además de haber estudiado sobre el comportamiento humano durante más de tres años, en las últimas 24 horas he recibido decenas correos electrónicos como los siguientes:

“Lo que no he podido cambiar hasta el momento es mi carácter. Tengo un carácter muy fuerte y difícil de dominar. Tengo la certeza de que que se puede, pero no sé como hacerlo.”

“Quiero cambiar mi manera de enfrentar las situaciones. Cuando me estreso lo que hago es comer y ya tengo sobrepeso. Quiero cambiar pero me cuesta tanto.”

“Si algo quisiera cambiar en mi vida es dejar de ser un poco tímido, que hasta hoy no he podido, y pasar a ser líder.”

Como puedes ver en cada uno de ellos, intentar cambiar o simplemente estar motivados para cambiar no es suficiente.

¿Qué necesitas para cambiar?

Entonces, ¿qué es lo que necesitas?

Lo que necesitas es saber cómo cambiar de manera efectiva y, sobretodo de manera sostenible.

Es decir, saber cómo cambiar de forma que el cambio no solo dure por un par de días sino que sea para toda la vida.

Eso es lo exactamente lo que yo quiero ayudarte a hacer.

Por esa razón el viernes 27 de febrero abriré públicamente el curso en el que he venido trabajando durante los últimos años: Inteligencia Emocional Aplicada.

En este curso a distancia, de ocho semanas de duración, te mostraré cómo puedes:

  • “Mejorar” tu carácter, dejar de “explotar”, ser más paciente y evitar situaciones de conflicto en tus relaciones de trabajo, de pareja y de familia.
  • Manejar tus emociones “negativas” para ser más decidido(a), seguro(a) de ti mismo(a) y a la vez reducir el nivel de estrés y ansiedad en tu vida.
  • Ser más empático(a) y carismático(a) para mejorar tu capacidad de comunicación y poder liderar e influir en las personas de manera natural.

A diferencia de cualquier diplomado, maestría o conferencia, este curso incluye conceptos, estrategias y técnicas que podrás aplicar de manera práctica y sencilla en tu vida diaria.

Adicionalmente, en este programa incluyo un plan de seguimiento para poder evaluar tu progreso y asegurarme que realmente estés consiguiendo los resultados que deseas.

Todo lo anterior hace que el curso sea altamente efectivo y empieces a experimentar cambios en tu forma de ser, de relacionarte y de liderar a los demás desde el día en que te registres.

Sin embargo, antes de que piense en siquiera abrir las puertas de este curso, necesito que conozcas y aprendas a superar las tres barreras que podrían frustrar nuestro intento de cambio.

Empecemos…

#1: Tu mentalidad: El síndrome de “ASY”, así soy yo.

Es casi imposible evitar pensar que con el cambio aparecen también las pérdidas.

Creemos, de cierta forma, que si cambiamos, perdemos.

Tal vez cambiemos algo por una versión mucho mejor, pero nuestra mente lo considera, de todos modos, como pérdida.

Esto es especialmente cierto cuando hablamos de cambiar una parte de nosotros.

Ya sea nuestra forma de actuar, de pensar, de reaccionar o de relacionarnos, pues creemos que al cambiar estamos dejando de ser “nosotros mismos”.

Por eso es que decimos cosas como:

  • “Si me quiere que me acepte como soy.”
  • “Yo no voy a cambiar por él, por ella, por ellos.”
  • “A mi me criaron así.”

Sabemos qué es lo que tenemos cambiar porque de alguna forma u otra está deteriorando nuestras relaciones o frustrando nuestro progreso profesional pero…

Nos rehusamos a cambiar porque ante cada intento de cambio aparece la idea de que “así soy yo”.

Este pensamiento es una limitante y tiene que cambiar.

Por eso hoy quiero desafiar esta forma de pensar y para eso te pido que pienses en lo siguiente:

Existe un parte de ti que jamás va a cambiar, una esencia, una luz, un alma o como deseas llamar a la energía que te permite estar con vida en este momento.

Esa parte de ti está codificada en lo más profundo de tu ser, es el espíritu que vive en tu cuerpo y jamás va a cambiar, no puede cambiar.

…es mi creencia que Dios la puso ahí y solo él la puede quitar, pero no lo hará porque quiere que tu progreses, seas feliz y ayudes a los demás.

En cuanto a todo lo demás mi querido(a) amigo(a), pues…

Todo lo demás es modificable.

Todo lo demás puede cambiar, pues “eso” no eres tú, es solo quien has aprendido a ser y quien te servía ser en un momento determinado.

  • Has aprendido a ser poco sociable y tal vez en algún momento te sirvió serlo (incluso en el futuro, en circunstancias específicas, te volverá a servir) …pero ya es momento de aprender a comunicarte de mejor manera con los demás, influir en ellos y liderarlos de manera efectiva.
  • Has aprendido, tal vez sin saberlo, a utilizar el estrés, la ansiedad o la preocupación como vehículos para lograr ciertos objetivos o eludir ciertas responsabilidades …pero ya es momento de aprender a reconocer, entender y manejar tus emociones para poder sentirte mejor y disfrutar de tu día a día.
  • Has aprendido a reaccionar impulsivamente o “explotar” frente a situaciones de conflicto en el trabajo o en tu vida personal …pero ya es momento de aprender a influir en tu carácter y en tu forma de ser para ser más paciente y poder mejorar tus relaciones.

Hacerlo, no significará dejar de ser tu mismo(a) porque tú no eres, ni tan solo un poco, una persona que deja que las circunstancias del pasado la limiten.

Por el contrario, influir en tu carácter, en la forma en que manejas tus emociones y en la manera en que te relacionas sí significa ser tú porque tú eres una persona que busca desarrollarse y progresar en la vida.

Ése tipo de persona es quien eres tú, de lo contrario no estarías leyendo estas líneas.

Todo lo demás es reemplazable y modificable.

…solo basta con saber como hacerlo.

#2: Tu capacidad: El no saber cómo hacerlo

Una vez que hemos reconocido que quienes somos jamás cambiará y que, por el contrario, lo que haremos será utilizar quienes ya somos para seguir mejorando nuestras vidas…

La pregunta que debemos responder es “¿cómo?”.

¿Cómo podemos hacerlo?

Y aquí es, lamentablemente, donde la mayoría de personas se estanca porque quieren cambiar pero no saben cómo hacerlo.

No tienen un camino, un plan y, sobretodo, una estrategia que les asegure conseguir los cambios que desean.

Nos venden la idea de que la motivación, las afirmaciones positivas o el conocimiento por si solo es suficiente, pero luego de intentarlo, una y otra vez, caemos en la cuenta de que no funciona.

Y entonces nos sentimos culpables porque creemos que hay algo mal en nosotros, que “no tenemos arreglo” o que “es siempre lo mismo”.

…pero esto no tiene por que ser así.

Durante los últimos tres años he estado trabajando “secretamente” en un modelo educativo que le permita a profesionales, gerentes y empresarios influir de manera efectiva en su carácter, en sus emociones y en su capacidad de relacionarse y liderar a los demás.

Este modelo contiene conceptos, estrategias y técnicas prácticas que cualquier persona puede implementar, desde la comidas de su hogar u oficina, en su vida para:

  • Manejar sus emociones
  • Mejorar su carácter
  • Y mejorar sus relaciones

El nombre del curso, como te había mencionado anteriormente, es Inteligencia Emocional Aplicada y es un curso a distancia (es decir que puedes llevar desde cualquier dispositivo móvil y de cualquier lugar) altamente efectivo.

Al día de hoy, solo un grupo selecto de estudiantes había tenido acceso a él, pero el día viernes ya estará disponible para que tú también puedas utilizarlo para mejorar tu vida.

…pero, antes de pasar a la tercera barrera del cambio, es importante que sepas lo siguiente:

Debido a que es el curso de Inteligencia Emocional Aplicada es un programa que incluye interacción directa conmigo durante más de ocho semanas y, la capacidad de estudiantes será estrictamente limitada.

Mi intención es poder mantener un seguimiento personalizada a cada uno de los estudiantes por lo que solo aceptaré en el curso a las 100 primeras personas que completen su registro.

Si consideras que iniciar este cambio es importante para tu vida personal y profesional y te gustaría que yo te guíe, personalmente, durante todo el proceso, entonces debes tener en cuenta lo siguiente:

El curso abrirá el día viernes 27 a las 11:00am (hora del Pacífico) y cuando llegue este momento publicaré un artículo con el enlace web de la página del registro.

Ten en cuenta que, al día de hoy, así como tú, hay 8 mil personas más leyendo estás líneas por lo que te recomiendo estar al tanto de esta web el viernes por la mañana.

Dicho esto, pasemos a conocer la tercera barrera que suele detener nuestro proceso de cambio.

#3: Tu entorno: El mundo te quiere de un solo color

Me gustaría decirte que cambiar es suficiente, pero te estaría mintiendo.

Cambiar es solamente el comienzo.

Lo que sucede después del cambio es, tal vez, lo más importante: ¿lo mantienes o regresas a como eras antes?

La respuesta dependerá, en su gran mayoría, de la efectividad del cambio y de la implementación constante de lo aprendido durante el mismo.

Sin embargo, hay un factor que muchas veces dejamos de lado: nuestro entorno.

Recuerda, por ejemplo, una situación en la que estabas empezando algo diferente, algo nuevo, algo mejor:

¿Qué es lo que te dijeron tus amigos(as)? ¿qué opinó tu pareja, tus padres, tus compañeros de trabajo?

Déjame adivinar: no estuvieron de acuerdo, se opusieron o, en el mejor de los casos, “simplemente” te dijeron que no funcionaría.

La razón por la que hacen esto es bastante simple: no quieren perderte.

Si cambias, piensan, serás diferente y, si eres diferente, tal vez su relación ya no sea como antes y, eventualmente, te alejarás de ellos.

Ellos, y el mundo en general, quieren que te mantengas de un mismo color, que seas predecible y constante porque esa es la forma en que se sienten seguros de que estarás donde te dejaron. – RTuitéalo

Lo sepamos o no, todos hemos hecho esto en alguna ocasión con alguna persona que queremos porque mantenernos constantes es un deseo innato en el ser humano.

Pero ser siempre “de un mismo color” no permitirá lograr lo que queremos en nuestra relación de pareja, en nuestro físico, en nuestro trabajo, en nuestro negocio ni en nuestra familia.

Como aprendimos en las peripecias del cambio, lo único constante en nuestra vida es el cambio en si mismo porque es lo que nos permite mejorar, crecer, progresar.

Por esta razón es que cuando quieras hacer un cambio en tu vida es importante que también incluyas nuevas personas en tu vida.

No necesariamente debes cambiar a tus amigos(as) ni mucho menos tu familia, pero si es importante que agregues nuevas personas en tu vida.

Personas que estén alineadas con el cambio que quieres adoptar en tu vida.

Es por esto que en el curso de a Inteligencia Emocional Aplicada me aseguro que los estudiantes se conozcan entre sí y crean relaciones positivas entre ellos.

Sea que decidas registrarte al curso el día viernes o no, el mensaje que quiero hacerte llegar en esta sección del artículo es que consideres ampliar tu red de contactos junto con los cambios que estas comprometido(a) a dar en tu vida.

Créeme, hará el proceso más sencillo, efectivo y divertido.

Qué hacer ahora

Ahora que ya sabes las barreras que suelen frustra el proceso de cambio, es importante que regresemos a la pregunta del día de ayer:

¿Qué es algo que has intentado cambiar y no has podido?

Si la respuesta es:

  • Ser más sociable y comunicarte mejor
  • Expresar lo que sientes sin temor a ser criticado(a)
  • Evitar reaccionar impulsivamente o “explotar”
  • Sentir menos estrés, ansiedad o preocupación
  • Saber llegar mejor a la gente

Entonces revisa esta página web el viernes por la mañana porque estas a solo un paso de desarrollar una verdadera Maestría Emocional.

Un abrazo,

Nelson


Nelson Portugal

Nelson Portugal es Consultor en desarrollo personal, fundador del Centro de Crecimiento Integral y autor del libro El Círculo de Crecimiento. Se ha especializado en el diseño de programas formativos dirigidos a jefes y gerentes. Ha sido profesor universitario de la carrera de psicología. Actualmente asesora a empresarios a crecer sus negocios a la vez que disfrutan más de la vida.
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